SOCIEDAD

Un manual del Ministerio de Salud brinda herramientas para abordar casos de violencia sexual infantil

"El tiempo transcurrido es clave en la atención psicológica o psicosocial y anticoncepción hormonal de emergencia para la prevención del embarazo. Esto también debe hacerse sumamente rápido, paralelo a que se haga la comunicación o la denuncia", remarcaron.

Los casos de abuso sexual en niñas, niños y adolescentes pueden ser detectados en el sistema de salud «por determinadas lesiones en el ingreso a la guardia», embarazo adolescente o por sintomatologías determinadas como «trastornos de la conducta alimentaria, depresión y autolesiones», indicó Juan Carlos Escobar, director nacional de Adolescencias y Juventudes del Ministerio de Salud de la Nación. Por esta razón, los manuales de la cartera sanitaria nacional resultan claves para abordar este tipo de casos.

En este contexto, el funcionario destacó el «Manual Clínico de Atención integral de la salud ante situaciones de violencias por motivos de género», que contiene lineamientos para la atención de violencia sexual contra niñeces y adolescencias, y que puede descargarse a través de la página: https://bancos.salud.gob.ar/recurso/manual-clinico-de-atencion-integral-de-la-salud-ante-situaciones-de-violencias-por-motivos.

Por lo general, en el sistema de salud, una víctima de abuso sexual puede presentarse «a partir de una denuncia por sospecha de abuso sexual» o por «lesiones agudas a través de la guardia», señaló Escobar en diálogo con Télam. A su vez, sostuvo que «pasa con mucha frecuencia detectar situaciones de abuso sexual en la infancia con determinada sintomatología presente en la adolescencia como trastornos de la conducta alimentaria, depresión, autolesiones», que, luego de generar un vínculo de confianza entre el equipo de salud y el menor de edad «se rastrean situaciones de abuso de larga data».

«Sabemos que históricamente ese número rondó en alrededor de 3.000 partos de niñas menores de 15 años por año en nuestro país. Actualmente estamos en poco más 1.200, es decir descendió a un 60 por ciento la fecundidad en niñas de diez a 14 años», indicó Escobar.

En tanto, explicó que el hecho de que no exista un protocolo nacional «más allá de los lineamientos que son muy importantes y que están permanentemente difundiéndose, hace que cada jurisdicción tenga la rectoría y el abordaje de los casos, lo cual complejiza bastante la situación».

Por este motivo, existen documentos para el abordaje de estos casos, que fueron confeccionados en un primer momento para el sector de salud, pero que también «dan pautas en consonancia para educación y el organismo de protección».

Atentos a los indicadores

«Muchas de las situaciones de abuso sexual pueden ser detectadas en las escuelas a partir de determinados indicadores, por lo que es importante ver cuál es el circuito para que el docente o tutor pueda articular tanto con el sistema de salud para la atención de ese niño o niña, como con el sistema de protección de derechos para todo lo que tiene que ver con el circuito de comunicación y denuncia», indicó Escobar.

Y aclaró que «el tiempo transcurrido es clave en la atención psicológica o psicosocial y anticoncepción hormonal de emergencia para la prevención del embarazo. Esto también debe hacerse sumamente rápido, paralelo a que se haga la comunicación o la denuncia».

Fuente: https://www.el1digital.com.ar

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